En medio del acuartelamiento de policías, en Rosario también suceden otros hechos de gravedad social. A pesar de tener a su favor la vigencia de un “Contrato de Cesión de Uso” hasta junio de 2026 y de que dicho marco legal se viene renovando desde hace una década, la Municipalidad de Rosario desalojó ilegalmente el
En medio del acuartelamiento de policías, en Rosario también suceden otros hechos de gravedad social. A pesar de tener a su favor la vigencia de un “Contrato de Cesión de Uso” hasta junio de 2026 y de que dicho marco legal se viene renovando desde hace una década, la Municipalidad de Rosario desalojó ilegalmente el espacio cooperativo que se encuentra al 1500 del Paseo de La Costanera de la ciudad, en la intersección de la calle Paraguay y el río llamado “El Almacén de las Tres Ecologías”.
El nombre está inspirado en los planteos del filósofo y psicoanalista francés Félix Guattari, quien postulaba la necesidad de abordar la ecología planetaria junto con una ecología de las relaciones sociales y otras de la subjetividad.
En un contexto de creciente hostigamiento al trabajo en las calles, de asfixia de la industria nacional y sofocamiento para la economía social y solidaria, distintos sectores sociales se movilizaron este martes 10 de febrero para reclamar ante las autoridades de las Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat y la Subsecretaría de Economía Social municipal la apertura de un diálogo que permita restituir la situación en que se encontraba este espacio.
El almacén cooperativo Las Tres Ecologías
El Almacén nació tras la crisis de 2001, cuando en distintos lugares de la Argentina la sociedad se puso en movimiento y se fue gestando una serie de movimientos que tomaron en sus manos los problemas comunes, como las organizaciones de trabajadores desocupados, las asambleas barriales, las fábricas y empresas recuperadas por sus trabajadores y, también, las numerosas cooperativas de producción, servicios y comercialización que antes de que se hablara de economías populares, ya gestaban desde numerosas prácticas cotidianas una apuesta por poner en discusión las formas tradicionales del trabajo (léase: de empleados bajo relación salarial con sus patrones).
Allí donde alguna vez hubo una pujante economía nacional, tras la implementación del modelo neoliberal en los años noventa –vaciamiento de ferrocarriles y privatización de puertos mediante– una cantidad de galpones estatales sin uso recobraron vida nuevamente cuando experiencias como las de El Almacén de Las Tres Ecologías pusieron en marcha una serie de iniciativas vinculadas a la comercialización de productos cooperativos de la ciudad, la provincia y otros rincones del país.
Desarrollaron un conjunto de actividades culturales. Entre otras, la puesta en valor, en octubre de 2025, del mural realizado por el artista plástico, muralista y ceramista Emilio Haro Galli, quien dejó su marca en la puerta del lugar llevando adelante un proyecto financiado por las mismas organizaciones, en el marco de un acuerdo firmado con la Secretaria de Extensión Universitaria de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, con la que se ha desarrollado también, en varias oportunidades, la Fiesta del Fuego, Feria y Muestra de Ceramistas.
La mercantilización del espacio público
Cada fin de semana es común escuchar una radio abierta que se transmite desde la Feria de productos de fabricación ecológica y autogestiva que los transeúntes pueden ver, en medio de un panorama totalmente tomado por los emprendimientos privados de gastronomía. Y ese, precisamente, es el trasfondo de la cuestión: un nuevo proyecto municipal denominado “Mercado del Río” (un patio gastronómico concesionado a privados) comenzó a funcionar hace un tiempo en sectores linderos.
Por eso desde las organizaciones movilizadas este martes, entre las que se encuentran Las Tres Ecologías, pero también ese otro almacén que lleva por nombre “El Trocadero” (en donde funciona una “Interzona cultural” y, dentro de ella, una Escuela de Literatura Autogestiva), denuncian que desde la Municipalidad se apuesta por mercantilizar aún más el espacio público de la ciudad, en sintonía con el modelo de país que lleva adelante el presidente Javier Milei, que asfixian este tipo de experiencias, a veces a través de una mala política económica, y otras por la fuerza, como en este caso.

Las fuerzas ingresaron a un sitio de manera ilegal, tras romper las cerraduras bajo el pretexto de tener que realizar tareas eléctricas de reparación, impidiendo luego el ingreso de las organizaciones que gestionan el lugar. Situación que llevó a que no sólo los concejales opositores sino incluso algunos del oficialismo se comunicaran con ellos para trasladarles su muestra de preocupación por lo sucedido.
Tal como informó en estos días la Radio Tierra Campesina, en 2013 “las organizaciones nucleadas en la Red de Comercio Justo del Litoral presentaron un proyecto para poner en valor uno de esos galpones del viejo puerto, desde una perspectiva productiva, comunitaria y ecológica. Dos años después, en 2015, se firmó un contrato de cesión de uso precario con la Subsecretaría de Economía Social, que fue renovado de manera ininterrumpida desde entonces. En 2016, el Almacén fue declarado de Interés Municipal por unanimidad del Concejo Deliberante”.
En diálogo con Tiempo Argentino, Roberto García, uno de los referentes de El Almacén de las Tres Ecologías y uno de los coordinadores de la Escuela de Literatura A. F. Oliva, expresó que en otras ocasiones, cuando desde la Municipalidad necesitaron realizar alguna obra en el lugar, nunca habían tenido problemas en abrir el espacio para dichas tareas de mantenimiento, pero que esta vez, “no tuvieron la valentía de plantear la situación tal como era, un desalojo, y por eso quizás actuaron de esa manera cobarde e ilegal”.
















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