Un público de todas las edades siguió con atención la ceremonia de imposición de las manos del actor Gerardo Romano, que se realizó este martes pocos minutos antes del mediodía, en una mañana muy soledada e ideal para la playa. El intérprete, que este verano es parte del elenco de la obra “El secreto”,
Un público de todas las edades siguió con atención la ceremonia de imposición de las manos del actor Gerardo Romano, que se realizó este martes pocos minutos antes del mediodía, en una mañana muy soledada e ideal para la playa. El intérprete, que este verano es parte del elenco de la obra “El secreto”, estampó su huella en la Vereda de las Estrellas del Hermitage Hotel.
“Puteame Antín, puteame”, le gritó una fanática desde la vereda, en alusión a los exacerbados insultos que pronuncia el personaje de Sergio Antín, que Romano desarrolló con gran éxito en la serie “El Marginal” y que tendrá una participación en la segunda temporada de “En el barro”, el spinof de aquella serie.
A tono con el pedido, el actor de tantísimo éxitos respondió: “¡Qué hacés pelotuda!” y disparó las risas entre personas de varias generaciones que lo saludaron, le pidieron que hiciera la “V” peronista y que quisieron sacarse una selfie con el popular actor. Romano respondió cada pedido con humor y gratitud.

“¡La marca del deseo!”, le gritó otro admirador, en referencia a la serie erótica de los años ´90 que coprotagonizó junto a Sandra Ballesteros y que también significó un éxito para la televisión de ese tiempo y que causó polémica.
Romano interpretaba a un psicópta que seducía mujeres y les dejaba un tatuaje sin su consentimiento. Quien investigaba el caso era una mujer policía que interpretaba Ballesteros.
“Qué emoción, me emocionó, yo pensé que era una boludez, que lo iba a hacer de taquito y me emocionó y sobre todo la gente querida y la avalancha de recuerdos que me asaltan”, dijo en una entrevista con LA CAPITAL, después de la ceremonia, en la que estuvo acompañado por su compañera de elenco, Ana María Piccio, por el productor teatral Carlos Rottemberg y por el empresario Florencio Aldrey.
Gerardo bajó las escaleras del Hermitage junto al empresaro Florencio Aldrey.
“Me acordé de cuadio Aldrey compró este hotel. Esa temporada la Picchio hacia ‘Andrea celeste’ y yo hacía ‘Los hijos de López’. Ese verano Bredeston inauguró el teatro (del Hermitage) con Emilio (Disi), Dorys (Del Valle) y Nora Cárpena”, evocó.
Consultado sobre la profundidad que dota a cada personaje, muchos de los cuales quedan grabados en la memoria emotiva del público, Romano señaló: “En algunos más, en otros menos, pero siempre tratando de dar un mensaje positivo que nos sirva paa mejorar las relaciones de convivencia”.

Y volvió a emocionarse al reconocer “que los años pasan” y que personas muy jóvenes y otras adultas se acercaron a saludarlo. “Qué actorazo”, comentaron muchos de los presentes.
La baldosa sobre la que dejó sus manos está pegada a la de Gustavo Bermúdez y Laurita Fernández, otras figuras del espectáculo que junto a Marcelo Polino y Matías Alé pusieron sus manos en el cemento fresco durante este verano. Este miércoles en tanto, será el turno del cómico e imitador Martín Bossi.

















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